Ya decía Einstein que el interés compuesto es la octava maravilla del mundo. En relación a las inversiones, nos supone que si obtenemos un interés determinado, un 10% anual p. ej., si se va reinvirtiendo automáticamente lo obtenido el interés logrado a largo plazo es mucho mayor (p. ej., un interés del 10%, a 5 años, si se reinvierte lo obtenido se convierte en un 12% –de un 50%, a un 60%–). Sin embargo, y como veremos, hay un requisito esencial para poder disfrutarlo.
- El requisito capital del interés compuesto: no perder nuestro dinero
Es sin duda una perogrullada, de nada sirve esa magia del interés compuesto si al segundo o tercer año hemos perdido nuestra inversión inicial (el 10% de nada es nada). Sin embargo, no es ninguna tontería, tanto si invertimos por nuestra cuenta como si delegamos en un gestor de un fondo de inversión, tendremos que tenerlo bien presente.

