Todos los inversores sensatos coincidirían conmigo si afirmo que el factor suerte, a largo plazo, es irrelevante, ya que al final acabará por beneficiarnos y perjudicarnos a partes iguales. Sin embargo, sí creo que el hecho de tener suerte, en los inicios como inversor en renta variable, puede ser clave para aguantar o no con esta actividad.
- La suerte con el signo (positivo o negativo) de las bolsas en el primer año del inversor
Personalmente tuve la suerte de empezar a invertir mis ahorros en un año propicio (principios de 2017). Años como este (sobre todo en su primera mitad), en el que todo sube, te permite, salvo que tus decisiones de inversión hayan sido un completo desastre, una salvaguarda frente a inversiones de poca convicción (por no fundamentarlas debidamente, y hay que señalar que esto lo descubres precisamente cuando las acciones caen –si no tienes suficientes fundamentos para aguantar la inversión, tenderás a malvender, de ahí lo esencial de llevarlas bien preparadas–), y frente a la volatilidad (la volatilidad, indudablemente, se sobrelleva mejor cuando el resultado es considerablemente positivo).

