Pasa el tiempo, y no deja de sorprenderme ver que la mayoría de accionistas de empresas cotizadas que conozco, no se imaginan seguir siéndolo si no cobrasen dividendo (de hecho, muchos ni se acaban de creer que existan empresas cotizadas solventes que no lo hagan). Con lo atractiva que es, desde mi subjetivo punto de vista, una empresa que dedique sus beneficios a crecer, o a reducir deuda si no puede crecer... en definitiva, a valer más (y a valer más sin necesidad de que pagues tú al fisco por ello mientras seas accionista, como sí pasa con los dividendos). Y lo peor que se pueden encontrar, sin duda, son las empresas cotizadas que recompran acciones (recientemente, cuando se lo comenté a un amigo, me respondió: "¿eso es legal?, ¡pero si cobrar un dividendo es el único derecho del accionista!". Esto nos pasa, creo, por varios motivos, vamos a verlo.
- ¿Somos rentistas o propietarios cuando tenemos acciones?
Me temo, y digo me temo porque no creo que nos beneficie, que pensamos que somos rentistas. Queremos nuestro dividendo, y vemos nuestras acciones no como porciones de propiedad de negocios que existen en la realidad, sino como meros derechos inatacables a cobrar una renta (si pensamos así, tenemos otra opción muy legítima: la renta fija).


